Las lujosas vacaciones de los Obama con Tom Hanks y Bruce Springsteen

Si para alguna pareja presidencial salir de la Casa Blanca fue un dolor y provocó tristeza, eso no sucede con los Obama. Desde el 20 de enero, cuando Barack y Michelle salieron de Capitol Hill en un helicóptero del Cuerpo de Marines, la están pasando genial.

Después del mal trago de ver como Donald Trump asumía como 45° presidente de Estados Unidos, y cuando en Washington el frío era rey y señor, la ex pareja presidencial ya volaba a la soleada California. Primera escala de un tour vacacional que ya lleva tres meses.
Después de pasar unos días en Palm Springs, en la residencia del ex embajador estadounidense en España, James Costos, los Obama ascendían la escalerilla de un avión de Richard Branson. El magnate, dueño de Virgin, y amigo de la pareja, los llevó a un lugar de su propiedad: Necker Island, una paradisíaca playa al noroeste de las Islas Vírgenes Británicas.
Esa isla privada es el lugar ideal que encuentran los famosos para escapar de cualquier fotografía indiscreta. Fue pisada alguna vez por personajes como David Beckham, Kate Winslet y Lady Di. Y en ese lugar Barack se dio uno de sus gustos: practicar kitesurf, actividad que como presidente tenía prohibida por los riesgos que lleva.

Pero los Obama no habían terminado sus largas vacaciones. Del Caribe saltaron a la Polinesia Francesa. El destino tenía aguas tibias y de un intenso color turquesa: Tahití. Pero el lugar es amplio y el matrimonio optó por el sitio más exclusivo y costoso: el resort The Brando, situado en el conjunto de islas privadas de Tetiaroa.

​A ese lugar arribó en 1962 el actor Marlon Brando, que estaba allí para filmar El Motín del Bounty. Quedó tan enamorado del lugar que lo compró. Y los Obama también quedaron maravillados. Era el rincón ideal para recluirse y empezar a escribir sus memorias como pareja presidencial. Se sabe que la editorial Penguin-Random House les compró los derechos por unos 65 millones de dólares.
Pero para llegar a esa isla de oro y placer, los Obama no usaron un transporte cualquiera. Se embarcaron en uno de los yates más grandes del mundo (con 138 metros de eslora, ocupa el undécimo puesto en el ranking), el Rising Sun, propiedad de otro magnate, David Geffen.

A bordo de esa nave, que está valorada en unos 283 millones de dólares, Barack y Michelle disfrutaron de la travesía junto a tres amigos famosos: Tom Hanks, Bruce Springsteen y Oprah Winfrey.
Antes de llegar a destino pararon en Vanilla Island para almorzar, se sacaron fotos en Le Taha’a Island, rumbearon a Bora Bora y anclaron en Tetiaroa. En la mayor de las privacidades. Tanto que sólo se conoce una foto de la pareja arriba del yate. La que ilustra esta nota.

Los Obama en este momento creen tenerlo todo en ese lugar. Privacidad, lujo, amigos casi tan famosos como ellos, y unas reposeras fabulosas para repasar sus años en la Casa Blanca. Y en pensar cómo invertir 65 millones de dólares…

Fuente: CLARIN

Sea el primero en comentar en "Las lujosas vacaciones de los Obama con Tom Hanks y Bruce Springsteen"

Deje un comentario

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com